Nunca he podido tener más de dos citas con alguien de mi edad, siempre terminé escuchando historias de cómo se ligó al niño más guapo de Lipstick, cada cuándo va a ZARA, a dónde va a putear, a qué gimnasio va, cuátos famosos conoce, qué quiere ser de grande o temas wannabe.... Siempre preferí salir con personas mayores que yo, por que, aunque la edad no es sinónimo de madurez, es más seguro que la tengan pasando los 23 años, pues a esta edad ya tienen una lista de logros BÁSICOS que perfilan la personalidad, como una carrera terminada, hablar inglés, tener un sueldo y un poco de cultura general, o ¡por lo menos! un tema de conversación que no sea el típico.
Se supone que cuando dices "¡Siií!, quiero ser tu novio" (o cuando lo propones) es por que ya has ponderado sus características emocionales, intelectuales, físicas y cualidades valiosas, para no dar lo que uno tiene a un imbécil que no lo valorará, tomará en cuenta o apreciará en su totalidad.






Desde hace un mes y medio uso la bicicleta de mi hermano para ir a la universidad o al gimnasio. Durante la primer semana me dio gripe. A veces llego sudando y se me baja el peinado. He roto un par de pantalones con la cadena de la bici y por eso ahora uso pantalones viejos. A pesar de todas mis frívolas quejas, usar bici tiene muchos beneficios:










Aunque este panzoncín y papadón, tiene ese no sé qué, que qué sé yo... 









Los heterosexuales crearon el concepto "Bisexual" para poder jugar en terreno homosexual sin culpa. Eso lo hacen:




Hoy he borrado algunos de mis post, por que además de las quejas recibidas por mi lenguaje explícito, me empezaba a causar problemas "el camino andado" y no es que me avergüence de él, es que algunas personas no tienen la -habilidad- para aceptar la realidad, que, más allá de ser "buena" o "mala" (¿bajo la moral de quién?) solamente ES. Es como cuando alguien te dice "¡Quiero saber toda la verdad!" ... y si se la dices se enoja-trauma-ofende y te juzga, pero si no se las dices hace lo mismo y además frunce el seño y te mira con desdén... 

